domingo, 29 de marzo de 2015

Cristina privatiza los ferrocarriles

(o la larga huella del menemismo)



            Esto no es más que una nueva muestra de la unión carnal entre neoliberalismo y “izquierda progresista” (perdón por el bastardeo de la palabra izquierda, pero es el uso en los medios) que tiene su máxima expresión en los gobiernos de casi toda América Latina. Es la continuidad de las políticas privatistas de los 90, de las políticas de primarización, del auge extractivista y el aumento de la extranjerización (fundamentalmente monopólica) de la economía, conjugado con un reparto de subsidios y asignaciones sociales junto a un mantenimiento del salario y la jubilación y concesiones democráticas en Derechos Humanos y otras (sin por eso dejar de mantener el aparato y las leyes represivas –Ley antiterrorista, Milani, judicialización de más de 4.000 luchadores sociales y sindicales, etc).   


Aunque el Gobierno anuncia la “reestatización” del FFCC, el Proyecto de Ley enviado por el ministro Randazzo al Congreso sólo habla de una “política de reactivación” ferroviaria. Limpia de un plumazo la posibilidad de investigar 20 años de vaciamiento y miente sobre el futuro. Si no, tendríamos que creer que Macri se volvió estatista, ya que el diputado Federico Sturzenegger adelantó en el plenario de comisiones de Diputados el apoyo del macrismo.

El artículo 2° consagra “la participación pública y privada en la prestación y operación de los servicios ferroviarios”. Plantea “renegociar los contratos de concesión” en el transporte de cargas: Nuevo Central Argentino (Aceitera Deheza), Ferroexpreso Pampeano (Techint) y Ferrosur Roca (Cementera Camargo Correa). Son sectores rentables. La ley sólo relativiza el control de los actuales concesionarios al plantear que estos ramales deben ser abiertos a todos los “usuarios” que se anoten en un Registro especial, algo reclamado por otros grupos exportadores de granos y minerales.

También plantea la “renegociación” de los contratos de concesión en sectores del transporte de pasajeros como el FFCC Urquiza (grupo Roggio) y Belgrano Norte (Emepa). En su artículo sexto consagra la mantención de la Sociedad Belgrano Cargas y Logística SA. En el Belgrano Cargas, que abarca 13 provincias y todo el corredor de la soja, está la crema del negocio. Hoy de la reconstrucción por parte de los chinos, y mañana de la administración. Su modernización, encarada en los acuerdos leoninos con China, es una exigencia del Banco Mundial y de las grandes compañías exportadoras para abaratar el costo de la logística argentina. Se trata de una inversión del Estado de 6.000 millones de dólares “para entregar a las economías regionales” según el presidente Marcelo Bosch, hombre de confianza del capital financiero y agroexportador.


El proyecto permite (art. 15) “la gestión de los sistemas de control de circulación de trenes y el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria (por) terceros o asociada a terceros”. Mantiene en pie la tercerización (superexplotación) de los trabajadores. El capital chino al hacerse cargo del mantenimiento crea en los hechos una gran tercerizada. La lucha contra esto costó la vida de Mariano Ferreyra (y centenares de despidos y persecuciones) por la patota de Pedraza. El proyecto del Gobierno incorpora al directorio a dos burócratas sindicales, es decir, continúa el pacto de la trilogía que condujo al crimen de Mariano.

Tampoco  plantea ningún tipo de auditoria, ni inventario de los bienes que el Estado pasa a “administrar” en forma directa. Es un operativo de encubrimiento: habría que rendir cuentas de 100 mil millones de pesos en subsidios otorgados en la “década” a concesionarias. Estas han desviado los subsidios a su patrimonio y nuevos negocios, en lugar de invertirlos en mantenimiento.

Las movilizaciones contra el crimen de Mariano y por la masacre de Once obligaron a medidas que llegaron mal y tarde. El Gobierno primero cerró contratos con los chinos para importar vagones y repuestos y luego envió el proyecto que crea ferrocarriles argentinos. Un superendeudamiento que golpea cualquier industrialización nacional. Ya no es el vaciamiento indiscriminado. Hay una reconstrucción selectiva, parcial, otra vez privatista, desindustrializadora y basada en endeudamiento, sobre las ruinas del viejo ferrocarril.

El menemismo sigue vivo en la minería extractiva, en las concesiones petroleras (Chevrón, etc), en la adquisición de empresas por monopolios extranjeros (Quilmes, Loma Negra, etc), en la baja industrialización y baja tecnología de punta de las industrias y  en los servicios privatizados (teléfonos, subtes, electricidad, gas, ferrocarriles, etc) de la mano de Nestor y Cristina. Con la misma falta de control, con los mismos contratos (en esencia). Menem podría citar a Ruiz de los Llanos diciendo: “Si te dicen que he muerto…desconfía”



Basado en el artículo de Infobae del 29-03-15 de Nestor Pitrola



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domingo, 15 de marzo de 2015

MACRI se ubicó en el centro del escenario político


(o el triste fin del radicalismo)


            La convención radical acaba de votar el fin de la UCR como partido de masas. Si bien es cierto que ya hacía tiempo no arrastraba multitudes e incluso los votos le eran esquivos, todavía era uno de los referentes a nivel nacional en política, era uno de los tres aparatos partidarios con inserción territorial sólida en el conjunto del país (por sí misma y sin alianza) y era la heredera de uno de los dos movimientos nacionales que realmente se podrían llamar “progresistas” en nuestra historia, el encabezado por Alem e Irigoyen (el otro, obvio, es el de Perón).

            Ahora, visto a la luz de las masacres de la Patagonia Rebelde y la Semana Trágica (ordenadas por Irigoyen), de avalar todos los golpes (salvo el del 30) de participar en los bombardeos de junio del 55 (Zabala Ortiz iba en uno de los aviones), de ser parte central de la Libertadora y acompañar la proscripción  del peronismo, es difícil de entender. Pero fue tan progresiva la aparición de la UCR que Ave Llalement, el fundador del primer diario marxista del país, integró sus listas siguiendo indicaciones de Engels.

            Bajo el liderazgo de Alfonsín volvió a flamear las viejas banderas de democracia y voto popular (casi como si la historia se repitiera), pero duró poco. Su ciclo histórico ya había pasado. Hoy, acomodándose bajo la sombra de Macri y Carrió no hace más que terminar de reconocer públicamente cual es la ubicación de lo que alguna vez se llamó centro izquierda (sic).        

           Pero esto no puede entenderse, no logra ubicarse en contexto si uno parte de creer que el kirchnerismo es un gobierno de izquierda.

            Ha sido tan enorme el giro a la derecha de todas las superestructuras políticas después de la caída del Muro de Berlín que todo se confunde. La derecha mundial que antes era esencialmente xenófoba y antisemita ahora está integrada y co-dirigida por el sionismo y es xenófoba y anti musulmana.   Los partidos “populares” o de “izquierda” giraron a aplicar los planes de ajuste del FMI o desaparecieron (Partidos Socialistas – Partidos Comunistas – APRA Peruano – Partido Verde de Alemania – Nasserismo – Kadafi – Copei y MAS venezolano – MNR Boliviano - etc).

            El kirchnerismo es, en parte continuador de los 90. Sobre todo en la política privatista (viva Alsogaray!!!). Y con los mismos contratos de ausencia de control para las privadas. Es continuador de las concesiones de petróleo y minería. Es continuador de la misma ley entreguista en el sector financiero. Mantiene incólume el sistema regresivo de impuestos que grava centralmente el consumo popular y los salarios. Y no ha modificado en lo grueso la política de primarización de la economía (el 80% de la producción argentina es de materias primas).

No se recuperó ni el Polo Petroquímico, ni la cohetería, ni la industria armamentista, ni la industria ferroviaria, ni la fabricación de aviones, ni se desarrollaron sectores industriales de punta nuevos. No se avanzó en la rama 3 que mencionaba Marx (máquinas que producen máquinas), menos en química, cibernética o biogenética.  Ni siquiera en el desarrollo de infraestructura energética sólida. Así como también continuó con la férrea defensa de la patota sindical, la corrupción policial y permitió que la Justicia siguiera siendo para los poderosos.

Y, por supuesto, difiere del menemismo y seguidores en su política de derechos humanos (con todos los peros que se puedan oponer como Ley Antiterrorista, judicialización de la protesta, Milani y otros), en su política asistencial, el avance en aspectos democráticos (casamiento igualitario, etc, pero oponiéndose al aborto)  y el funcionamiento de las paritarias.


            Por eso ser opositor al kirchnerismo y no de izquierda obliga a disputarse una estrecha franja que queda a la derecha del mismo y antes de caer en algo tan mal visto como la UCD (aunque la mayor parte de sus propuestas fueron y son llevadas adelante) .

            Macri (que no necesitaba diferenciarse) se aprovechó de la situación de Massa (que sí necesitaba diferenciarse), se dedicó a mostrarse amigo de las ideas peronistas, evitó criticar salvo en lo mínimo al kirchnerismo y obligó a Massa  a girar a la derecha (lo cual le disminuyó sensiblemente las chances). Y después, hizo la plancha. Dejó que la corriente le acercara aliados. Carrió fue la primera y la UCR, que no puede girar a la izquierda ni una baldosa y tiene, en la situación actual, menos cintura que un pollo, no tuvo más remedio que aliarse con aquel con el cual comparte el electorado antes que se lo lleve todo.

Ahora sí. Armado de la estructura partidaria que antes no tuvo, Macri está en condiciones de enfrentarse en las presidenciales al kirchnerismo.  Y Massa quedó con un espacio tan reducido que ni siquiera es desdeñable que tenga que ir al pie. O jugar desde afuera para negociar en la segunda vuelta. Este giro de la UCR cambia todo el tablero político. Lleva a una polarización que restringe los espacios incluso para la izquierda.

La pelota ahora queda del lado del Gobierno, el cual puede jugarse con Scioli para no regalarle el electorado de derecha pero peronista a Macri o jugarse con Randazzo para juntar votos por la izquierda “progresista” que espera algún candidato en quien seguir creyendo que la revolución se hace con votos y pacíficamente (y, por supuesto, la hacen otros).




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viernes, 20 de febrero de 2015

Cambios en el mundo (reedición)





           
Las personas pueden tener distintas posiciones y muchas dudas sobre la actualidad política. Pero, me parece, es evidente que hay cambios importantes respecto a todo lo anterior. Para nombrar algunos:

1 - El imperialismo está sufriendo hace siete años y medio una crisis que aumenta el desempleo en las metrópolis (EEUU y Europa) y no logra, no puede, (descarto pensar no quiere), trasladarla a los países periféricos. Hay desocupación en Europa, crisis con planes de ajuste en España, Grecia, Irlanda, Italia, rebaja de jubilaciones y asignaciones sociales, mientras eso no ocurre (o si ocurre es en mucho menor medida) en América Latina, por ejemplo. Eso no ocurría antes.-

2 - El PBI de los países emergentes por primera vez supera al de los países centrales El Producto Bruto de las 23 economías más desarrolladas fue en 2011 de solo el 47.2 del Producto Bruto mundial.-

3 - En EEUU la industria manufacturera, que representaba el 26% del PBI en los 60, cayó al 19% en los 90 y al 11% en 2007. Entre 1990 y 2010 la Unión Europea (más Suiza, Noruega y Croacia, cayó de producir el 36% al 24.5% de la producción mundial.-

4 - En 1946 EEUU sólo, aportaba el 40% de la producción industrial global. Hoy no llega al 27%.-

5 - China en particular y Asia en su totalidad poseen más del 50% de la deuda externa de los EEUU.-

6 - De la Trinacional de los 70 se pasó al G7 como organismo central de toma de decisiones y hoy no existe más. Solo existe el G20, del cual Argentina tiene un asiento permanente.-

7 - EEUU no solamente no pudo ganar la guerra de Irak, sino está siendo derrotado en Afganistán, y quien lo desafía y enfrenta son (comparados con EEUU) dos minúsculos países como Corea del Norte e Irán. Parecen dos mosquitos corriendo a un elefante.-

8 - Un país europeo - Islandia - desconoció la deuda externa de sus bancos, dejó que quiebre su banco más importante y se hizo cargo solamente de los depósitos de los islandeses.-

 9 - Volaron por el aire la mayoría de los partidos políticos históricos (APRA peruano - PSRN Boliviano - PMDB y PSDB Brasileros - AD y COPEI Venezolanos - PRI Mexicano - OLP Palestina - líderes y movimientos como Kadhafi, Mubarak,  el baasismo, el nasserismo, y, sobre todo la desaparición del stalinismo.

            No es posible no ver, no comprender que todo esto es algo nuevo. Se puede discutir porque sucede y hacia dónde va el cambio. Pero el cambio existe. Y el cambio no es solo (o al menos no se centra en eso exclusivamente) el ascenso de China. Pero no aparece así planteado claramente en casi ningún lugar.

            Me parece que todos estos cambios son lo que explica que en Sudafrica los negros voten, que un negro sea presidente de EEUU, que haya mujeres e incluso lesbianas al frente de Gobiernos, que se acaben o entren en proceso de desprestigio enorme las tiranías, que la homosexualidad, el aborto y la muerte digna estén en plena discusión y ya hayan sido aprobados en varios Estados y, centralmente, que la gente no crea en nadie ni en nada y que tome en sus manos la resolución de los problemas.

            Es algo habitual que, ante un asesinato, una violación, o hecho parecido, en vea de recurrir a la Justicia, en vez de peticionar ante los diputados o legisladores, en vez de solicitar la mediación de un cura, la gente haga piquetes, apedree las comisarías, queme coches y exija justicia en las calles.

            Vamos, hagan memoria, esto no era habitual hace veinte años. No como un hecho ya de costumbre. Argentina se levantó sorprendida del Santiagueñazo del 94. Por primera vez la gente, saliendo a la calle quemaba casas de políticos, tomaba el Palacio de la Gobernación y tiraba abajo un Gobierno Provincial (¡¡¡hace solo 18 años!!!)

            Hay un inmenso vacío de poder. Nadie cree en nadie. No hay referentes a seguir. La caída del estalinismo que, nos guste o no, era la dirección mundial de las masas y el “enemigo” (muy entre comillas) del imperialismo dejó a este sin política. Ya no podía posar de “defensor del mundo libre”. Se acabó la Tercera Posición (ni yanquis ni marxistas, se acuerdan?). Y las masas, no tienen dirección pero, a la vez, no tienen quien las frene y las contenga. Por eso salen a tomar la acción en sus manos. A eso, a esa respuesta de las masas ante el vacío de poder, a ese vacío de dirección, es lo que yo llamo “democracia de a pie”

             Eso es lo que deja a los políticos suspendidos del aire. Los votos no son seguros, se pierden en la vuelta de la esquina ante una mala maniobra. La gente no se puede tener asegurada como antes. Y la gente se sabe con ese poder y lo usa. Las manifestaciones en Brasil, como el giro al voto de Podemos o Siryza fueron un aviso, un pequeño cimbronazo. Este proceso es mundial. Los indignados europeos son parte de este proceso, igual que los gestores de la “primavera árabe”.

            Y el imperialismo no puede pararlo. Intenta cambiar caras para mostrar un "lado amable", un "sector progresista" (Obama o el Papa Francisco), pero no le basta. Perdió su socio principal. Con el que negociaba la suerte de las revoluciones. Hoy, sin poder taparse detrás de la máscara de la defensa del “mundo libre”, aparece tal cual es....y no convence a nadie. 

                     Piensen que en 1960, cuando Eisenhower (entonces Presidente de EEUU) visitó Argentina, las manifestaciones de bienvenida fueron enormes y los actos de repudio inexistentes. ¿Se acuerdan de la Cumbre de Mar del Plata y el repudio masivo a Bush? ¿Siguen sin notar un cambio?



jueves, 19 de febrero de 2015

El 18#F, el vacío de poder y las elecciones


           
            Más allá de la evaluación de las cifras (escribí a pie de página un aporte a las matemáticas de las manifestaciones), la marcha de ayer fue importante, incluso se podría decir, muy importante. Pero políticamente inoperante. No porque uno pueda estar de acuerdo o en desacuerdo con la misma. Si no porque esa marcha no deja réditos a nadie. Como tantas otras marchas de la oposición que ya hubo y su conmoción duró como mucho una semana. ¿Por qué? Veamos.

            La marcha de ayer fue una marcha por la negativa o por una positiva difusa (lo cual puede ser casi lo mismo). Aunque no estuviera dicho textualmente en la convocatoria, fue una marcha que sirvió para que confluyan las personas indignadas por el asesinato/suicidio de Nisman, las que descreen de la Justicia (curioso porque fue llamada por fiscales), las que se oponen al Gobierno en general o a alguna de sus políticas, junto a otra cantidad de motivaciones posibles.
¿A quién responde esa masa reunida? ¿Qué político, que organización, que programa es capaz de contenerlas y convocarlas? Ninguno.

            En todo el mundo (y también, obvio, en Argentina) hay  cada vez menos referentes políticos. la gente cada vez confía menos en los dirigentes. No encuentra propuesta por la positiva que la entusiasme. A lo sumo apoya a quien se diferencia del resto por alguna medida incluso de tipo asistencial diferente, aunque sea consciente que no haya en ello una salida de fondo. La orfandad permite ser “progresista” con subsidios, asignaciones y mejoras salariales, mientras se continúa con la primarización de la economía, la extranjerización de los recursos y la privatización de los servicios (esa es la característica de casi todos los Gobiernos de “”izquierda”” (vale la doble comilla en este caso) de América Latina. salvo puntuales excepciones.

            Las marchas y movilizaciones solo tienen efecto cuando surgen de la gente y cuando pasan a la acción por consignas, a veces insignificantes (por ejemplo, no al aumento de 5 centavos en el boleto, en Brasil). Una marcha como la de ayer (tenga 150 o 500 mil participantes), vale menos que la acción de 10 mil personas cortando un acceso por un reclamo de corte de luz. Porque la primera no deja nada y la segunda puede ser el inicio de una organización popular.

            En todo el mundo (desde la caída del Muro de Berlín) hay un gigantesco vacío de poder (que es eso que expliqué al inicio, nadie dirige a nadie, dicho groseramente) y es muy peligroso todo lo que pueda dar pie a cualquier tipo de organismo que cubra (aunque sea mínimamente) ese vacío de poder. Las masas están a la deriva y quien se erija en su referente puede lograr lo impensable.

            Pensemos en Podemos (España) o Syryza (Grecia), en la meteórica evolución de Chávez, de Evo, del propio Kirchner. La gente está esperando respuesta y, donde la encuentra, rompe los diques y las tradiciones, vacía a los viejos partidos y sindicatos. Ese es el gran peligro. Mientras no surja esa figura, los que dominan son los únicos que tienen la tribuna abierta, con la gente escuchando sus discursos = los medios. Pero no creamos que su poder sea ilimitado. Tampoco pueden organizar nada. Tampoco pueden ir por la positiva.

            Por eso, estas elecciones pueden dar sorpresas. Una posible es que, si la oposición no logra dar una propuesta creíble y convincente (y está lejos de hacerlo), el kirchnerismo continúe como la menos mala de las opciones. ¿Por qué?  Porque nadie puede ofrecer nada.

            ¿Transporte y servicios públicos confiables, baratos y eficientes? Para eso habría que plantear la nacionalización con fuertes inversiones y nadie está dispuesto a ello (el pago de la Deuda Externa lo impide) ¿Dejar de pagar la Deuda? No figura en la idea de ningún candidato. ¿Una reforma impositiva para gravar a los ricos? Ni lo sueñen. Todos los candidatos son ricos o representantes de los ricos. ¿Eliminar la corrupción policial y las mafias? Imposible, todos viven y conviven con ellas, desde Macri (barra brava de Boca - Fino Palacios ) hasta Binner (narcopolicía rosarina). Eso hace que no se diferencien demasiado y, si ninguno convence mucho, mejor dejar el que está, que tan mal no lo hizo hasta ahora. Pero eso no llena las necesidades, que continúan insatisfechas, no cubre los vacíos, no termina de convencer.

            El camino está abierto para que surja un fenómeno que dé respuesta. Por ahora, ante el giro a la derecha de toda las estructuras políticas existentes (Solanas y Binner son la muestra), el camino está abierto a la izquierda. Pero esta tiene que sintonizar con la gente. Ya hubo muestras de esa posibilidad.             Mientras no se dé, toda martingala es posible (que Del Ser gane en Santa Fé, que Stolbizer haga una buena elección en Buenos Aires, etc.).  Pero, en esencia, nada se modifica y las cuentas siguen pendientes.



Las marchas y los números


            Cada vez que hay un acto, marcha o manifestación, tanto de la oposición, del oficialismo o incluso de un concierto, escucho las más alocadas cifras de participantes. No de esta marcha, de todas. La Policía Metropolitana (Macri dixit) calculó en 500.000 el número de participantes. Dejemos que las matemáticas hablen.

            Partamos de un hecho fácilmente comprobable. En un metro cuadrado (m2.) no entran más de 4 personas en un acto (gente quieta, sin moverse) y no más de 3 (en realidad no más de 2 ½) de gente en movimiento.

            La Plaza de Mayo ocupa dos manzanas del radio viejo de la ciudad y, en la parte más angosta (la del Cabildo) es una manzana más chica que el resto. Esto es 200 metros por 100 metros =  20.000m2. de tope a tope. Eso nos da un máximo de 80.000 personas en la Plaza.

            Cada avenida (de Mayo o las Diagonales) tiene, de vereda a vereda, entre 15 y 16 metros. Tomemos 16 por 100 = 1.600m2.por cada cuadra máximo. En marcha contemos 3 personas por m2., eso da 4.800 personas por cuadra. Si toda Av. de Mayo está llena hasta la 9 de Julio y dos cuadras de cada una de las Diagonales también, sumaríamos  9 cuadras = 14.400. Calculemos que Av. de Mayo está llena hasta el Congreso = 14.400 personas más.

            Todo eso nos da 108.800 personas. Exagerando muuuuuuuuuuucho 150.000. Y estaríamos hablando de uno de los actos, marchas o manifestaciones más concurridos que se tenga memoria (p. ej. los primeros 24 de Marzo desde el 83).

            Para juntar 500.000 personas hace falta llenar más de seis Plazas de Mayo a tope, o 38 cuadras de la 9 de Julio (tiene 10 carriles de tránsito de 3.25 cada uno = 32.5 x 100 = 3.250 x 4 = 13.000 x 38 = 494.000.-) Y todos sabemos que no hay 38 cuadras de la 9 de Julio.

            Las pasiones políticas son subjetivas. Los números y cálculos de la matemática, no



jueves, 22 de enero de 2015

Caso Nisman – ( Algo huele muy mal )



  
            Es muy instructivo no escuchar ninguna de las partes en debate. Si Ud. quiere saber de qué se trata, tómese el trabajo de leer la denuncia de Nisman. Es un ameno relato fantasioso sobre un supuesto complot (que extrañamente fue público y realizado a la vista de todos) que tuvo como fin la votación en el Congreso de una ley. Para ello, se reúnen frases sueltas de declaraciones públicas de varios personajes y de lo que se infiere de ellas. El complot es para lograr un acercamiento con Irán ante la emergencia energética, garantizándoles inmunidad a los acusados de esa nacionalidad para poder comprarles petróleo (que nunca se compró). ¿Le parece mucho? Léala. No tiene más prueba que textos públicos y escuchas telefónicas (que no configuran prueba alguna en ningún estrado judicial del mundo). Increíblemente toma como pruebas válidas (por ejemplo de la presencia iraní en la reunión de Aleppo) declaraciones de Eliaschev, solo para dar un ejemplo de su “seriedad”..

            Toda la presentación es una denuncia política del “Memorándum de Entendimiento” votado en el Congreso y, aunque sea correcta la denuncia, no prefigura acción criminal judiciable. Más sin pruebas válidas.

            Igualmente, debo ser honesto, solo leí hasta la página 174 de las 289. Me cansé de leer, los cuentos de ciencia ficción no me gustan y más aún si son malos, sin sustento, banales.

            Repito, no repitan frases u opiniones ajenas sin saber. La denuncia es de acceso público. Léanla. Es sencilla, muuuuy sencilla. Aburrida, pero sencilla y patéticamente sin sustento.

            Y si no. Y si alguno le encuentra base. Please, díganme donde, en que página, bajo que prueba y de que crimen tipificado en la legislación argentina que lo haga judiciable.. Porque estamos hablando de una denuncia judicial, no de un escrito político. ¿O no?

Bien, si aceptamos que, aunque sea en una parte, lo que afirmo es cierto. es necesario buscar una explicación. ¿Cómo un equipo de juristas de cierto nivel, con llegada a poder consultar con personas de mucha trayectoria en el derecho pudo pergeñar semejante mamarracho? ¿Cómo puede ser que personas con acceso a tantas fuentes, con tanto poder como para investigar y seguramente con trato con importantes líderes de la política nacional e incluso internacional pueden terminar haciendo esta denuncia sin base? ¿Por qué el firmante y cabeza de este equipo termina muerto (matado/suicidado)?

Es difícil. Muy difícil. Para explicar esto, sería necesario pensar en las “sólidas” bases sobre las cuales se eliminó del poder a Zelaya en Honduras y a Lugo en Paraguay, la “solidez” de la investigación sobre la existencia de armas químicas en Irak para deponer a Saddam Hussein mediante la invasión y otros movimientos de esta reacción internacional que intenta acomodar gobiernos, ya no mediante el Golpe de Estado, pero con otras formas ajenas a la voluntad de los pueblos. O lograr torcer la política a sus deseos.

¿O no les resulta extraño que gente que prepara un ataque terrorista con sofisticadas armas y equipo va a ejecutar el mismo con sus propios documentos de identidad, a su nombre (sin gastarse en el sencillo procedimiento de hacer unos falsos) y, para peor, se los olvida en el coche y ese atentado sirve como anillo al dedo a la política de la nueva derecha europea (que ya no es centralmente antisemita, si no anti islámica)?

No importa lo burdo. El descomunal despliegue de los medios lleva la opinión de la gente de las narices haciéndole repetir gansadas sobre Nisman a gente que no tiene ni idea de que denunció y marchar en su defensa y acusar al Gobierno (que, paradójicamente) es quien menos interés tenía en matar a Nisman. Al Gobierno le servía vivo teniendo que defender esa denuncia absurda.

Y no tengo ningún interés de defender al Gobierno que hace otras tantas acciones no muy diferentes a esta. Es solo detallar el enorme peso que los medios de difusión tienen sobre la opinión pública. Vean los diarios de toda la última semana y los principales noticieros durante ese período y después lean la denuncia y constaten que poco los informaron y cuanto los desinformaron.

Han sacado opiniones de líderes la DAIA sobre estos hechos, esta denuncia y el atentado y su juicio (como una opinión no rebatible, seria y objetiva) sin mencionar el pequeño detalle que la mayoría de la dirección de la DAIA anterior a esta está siendo juzgada por encubrimiento y accionar delictivo para desviar la investigación sobre el atentado.

Todos los medios parecen hijos de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del III Reich y su famosa frase:

“Miente, miente, que algo quedará”

Alegrémonos que, por suerte, la gente pelea sus intereses, batalla por sus salarios, exige sus derechos, se niega a aceptar los planes de ajuste, el aumento de los servicios. Es ahí cuando toda la política de la reacción y las maniobras de los grandes medios se quedan sin poder y sirven para poco. Menos mal. Por eso, la “democracia de a pie” sigue siendo la estabilizadora de los sucesos políticos en el mundo.






martes, 8 de abril de 2014

El Paro de Moyano




            El jueves 10 está llamado un paro por una larga lista de reclamos que incluye el llamado a paritarias libres, no descuento de Impuesto a las Ganancias o aumento del límite e incluso “vivir en paz”. Lo llama un sector sindical opositor al gobierno y se basa, centralmente en el reclamo de aumentos de salarios por sobre el “tope” del 27% que solicitó la UIA a través de De Mendiguren y que es defendido por el Gobierno para “no acicatear” el proceso inflacionario. El Gobierno y la patronal quieren paritarias por un año sin modificaciones y desde los convocantes al paro, se reclama ajuste por inflación. Venimos de 17 días de huelga docente que fueron necesarias para quebrar ese tope.

            Quienes son la cabeza visible de ese paro (Moyano y Barrionuevo) son totalmente impresentables. Son parte de la corrupta y patoteril dirigencia sindical peronista a la cual este Gobierno (como los anteriores) le defienden su extensa permanencia atornillados al sillón. Fueron aliados por años al kirchnerismo y ahora opositores y no se diferencian en lo más mínimo de los que quedaron del lado del Gobierno. Que el Gobierno (que persigue a las nuevas direcciones que surgen de la base y enjuicia a los nuevos dirigentes no corruptos) los condene por burócratas, ajenos a los trabajadores o corruptos es casi una broma más del relato oficial.

            Por lo tanto, ese día los trabajadores, más allá de toda la cháchara y las chicanas, tienen que optar entre apoyar el reclamo de recortar sus salarios o pelear por mayores incrementos.  No es muy difícil la opción. Les va a preocupar muy poco el pedigrée de los convocantes y menos aún la lista (casi desconocida) de los reclamos. El sueldo no alcanza y estos reclaman aumento. Es muy sencillo.

            Si se suma que en un día o menos, en una hora, con la devaluación hubo una brutal transferencia de dinero del orden de los 80 mil millones de dólares (el 25% del PBI) que no fue precisamente a los bolsillos obreros si no a los del gran capital y ahora está en discusión si son los obreros o no los que cubren ese hueco, queda más claro aún la línea divisoria y de que lado se ubica cada uno al optar.   Y esto se va a ver en el paro, como se vio el 20 de Noviembre.

            Las historias de golpismo, de paro llamado por Massa, y cualquier otra forma de esconder la discusión central, no convencen a nadie que no sea kirchnerista. Vamos a ver, según el discurso oficial, a los “progresistas” peleando para que la patronal consiga que el salario de los trabajadores sea el pato de la boda y a los sectores de derecha (Moyano y Barrionuevo) luchando por que el sueldo llegue a fin de mes. Es tan pero tan atravesado el planteo kirchnerista que según el mismo la derecha (Moyano y Barrionuevo) hacen el paro por golpistas mientras la derecha (De Mendiguren, la UIA y la gran patronal) defienden la política del Gobierno nacional y popular (el cual tiene esa enorme comprensión sobre el ansia de ganancia de los capitalistas y pelea para defender la ganancia de los De Mendiguren, pero considera desmesurado que un trabajador que gana más de $16.000 pretenda no pagar Ganacias)
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            Parece un chiste, pero es la triste realidad de la política argentina. Por suerte, está surgiendo una nueva camada de dirigentes sindicales y está creciendo un nuevo polo de agrupamiento de la vanguardia que, por suerte, no está dirigido por ningún/a dirigente forrado/a en plata, ningún/a amigo/a de los corruptos, ningún defensor/a de la patota sindical.  La mayoría de esos dirigentes (acérrimos enemigos de los Moyano, Caló y toda la burocracia sindical), con acertada ubicación de clase, llaman a parar el jueves 10.



martes, 4 de marzo de 2014

En respuesta a "The New York Times" y la Nación

       

     Ha salido un artículo en “The New York Times” (reproducido aquí por La Nación), sobre Argentina. Es un artículo de bajísimo nivel intelectual que vuelve al planteo de asegurar que Argentina era hace un siglo, más rica que Suecia, Francia o Japón y, centralmente por culpa del peronismo (fascistisoide, populista y corrupto), hoy está tan mal. “Brasil se va convirtiendo en Argentina, Argentina en Venezuela y Venezuela en Zimbawe” reza el texto. Como existen muchos “pensadores” en nuestro país que sustentan algo similar, sería bueno (no por el artículo, si no por estos amantes de los buenos viejos tiempos), dar una respuesta.

            Antes de empezar a darla sería bueno preguntarse, (sobre todo porque ese artículo sale en un periódico de la “democrática” republica de EEUU) si el aumento de la marginalidad mundial, la crisis económica, las penurias de África, Asia y en general todo el mundo salvo veinte o treinta países (donde también hay sectores en la miseria y la pobreza), si todo eso, en fin es obra del peronismo. ¿Cómo explicarían eso los que culpan al peronismo de todos los males del país? ¿Tendrá algo que ver el imperialismo y EEUU en particular con todo eso?

Bien, y ahora, la respuesta =

            Argentina era, alrededor de principios de siglo veinte, un país con enormes reservas y una situación financiera que la ubicaba en el 5° lugar entre las economías más sólidas del mundo. Esto es un hecho y los hechos no se niegan, se analizan. Tampoco se destacan en forma aislada y unilateral.

            Sería bueno comenzar por aclarar que Argentina llega a esta situación floreciente tras la represión y eliminación física en base a la política de aplastamiento y muerte de las montoneras, de todos los sectores del interior que defendían sus economías, sometiendo el país al dominio de una minúscula pero poderosa clase de terratenientes agrícolas rentistas. También logra ese "fantástico" bienestar tras los dos genocidios que le “limpiaron” el camino: la destrucción del Estado Paraguayo y la matanza del 75% de sus hombres y la erradicación (mediante el exterminio) de las tribus de pobladores originarios para ampliar la frontera agropecuaria. Sería bueno saber si eso es parte de lo que el Times, La Nación y los cipayos que le hacen coro también añoran y aplauden. Porque esta barbarie fue fundamental para lograr ese “maravilloso” país del cual hablan.

            Y esa represión, esa “tiranía” de la oligarquía terrateniente disfrazada de constitucional, no cambió por la Ley Saenz Peña. Continuó con la Ley de Residencia (ley anticonstitucional si las hay) que garantizaba la veda de la ciudadanía a los trabajadores (casi todos extranjeros). No votaban por extranjeros y estaban sujetos permanentemente al estado de excepción (por extranjeros). Esa fue la “idilica” democracia irigoyenista que cierra (según estos buenos muchachos), ese período “brillante” de la Argentina al cual desean volver. Por si hay dudas, las bandas armadas de la oligarquía matando obreros y realizando pogroms en los barrios judíos durante la Semana Trágica o la “heroica” gesta del Ejército masacrando obreros en el Sur por reclamar un mejor salario en la Patagonia Rebelde, muestran cual era la ley para los obreros que quisieran libertad o mejoras.

            ¿Alguien puede pensar que semejante represión estaba al servicio de mejorar la vida de las clases humildes? ¿Alguien puede ser tan caradura para decir que en ese contexto los trabajadores vivían bien? No, ni lo intentan, ni les preocupa. Esos nostálgicos de la época de la tiranía oligárquica, a esos que aún añoran que los trabajadores no tengan derechos para que el país (su país, no el nuestro) esté bien y en orden, no pueden entender por qué los trabajadores sean peronistas. Lo que se entiende muy bien es por qué esos son los mismos sectores que apoyaron el Proceso.
           

            Yo no soy peronista, pero eso no me impide entender el fenómeno del peronismo. Y hay, para ello, una clave esencial: los trabajadores fueron ciudadanos con Perón, no antes. Tuvieron derechos, se organizaron para reclamar sin ser reprimidos, organizaron sindicatos, votaron (incluso las mujeres) y tuvieron una parte de esa inmensa riqueza del país que antes se la guardaban 200 familias para sí, la renta agraria. Las razones por las cuales hizo esto son discutibles y la forma de verticalidad personalista que imprimió al movimiento también, así como la corrupción o la debilidad o falta de plan de desarrollo. Pero lo que no se puede discutir es que les dio a los trabajadores los elementales derechos civiles que la oligarquía se negaba a darles.
           

            Por eso, señores de La Nación, del Times o sus seguidores, los trabajadores, entre ese “perfecto” país de fines de siglo y el corrupto país de 1950, eligen sin dudar el segundo. Por esa misma razón nunca fueron radicales (aunque coyunturalmente hayan votado a Alfonsín). Y no lo son, aunque eso los lleve a luchar por un General que no es obrero y a atar su suerte a un sector de la burguesía que, indefectiblemente (como parte de su esencia de clase) los va a traicionar o va a defeccionar. Pero, hasta ahora, no vieron nada mejor que lo que el peronismo alguna vez les ofreció.

            Superar el peronismo no se logra volviendo a la dominación oligárquica, si no armando un movimiento político de y para los trabajadores, a fin de pelear por la parte de las conquistas que el peronismo no dio ni puede dar: librarse del doble yugo de la parasitaria y anacrónica burguesía de este país que es incapaz de elaborar un plan de desarrollo independiente y del imperialismo que no ha cesado de expoliarnos desde la colonia. Pero eso no puede ni soñar hacerse sin reivindicar el proceso que el peronismo encarnó.



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